Las vacas son animales grandes, curiosos, sociales e inteligentes, especialmente sensibles a los sobresaltos que les estresan y causan miedo.

Con respecto a su percepción, para las vacas es más importante su vista que su oido [1], pueden distinguir colores [2][3][4] y ver en profundidad [5] (perciben mejor las líneas verticales que las horizontales [6]) y mientras comen hierba pueden ver permanentemente el horizonte [7]. En general son animales muy sensibles a los movimientos y contrastes de luz, por ello, y a pesar de su gran curiosidad, basta una sombra en el suelo para que no quieran acercarse a esa zona [8] o para tener miedo [9][10]. Los terneros sufren estrés cuando son llevados a lugares que desconocen o no les son familiares (como cuando son transportadas en camiones hacia el matadero) [11].

Las vacas tienen un buen oido y son muy sensibles a los sonidos agudos; de hecho son capaces de percibir sonidos de frecuencias altas inaudibles para nosotros (mientras que nosotros podemos percibir sonidos de frecuencias de hasta 3.000 Hz ellas son sensibles a sonidos de 8.000Hz [12][13]). Al igual que sucede con las sombras o los sobresaltos, el ruido repentino les provoca estrés [14] -mientras que la música a un volumen moderado reduce su miedo-.

Además de todo esto, las vacas también pueden sentir el tacto más sútil sobre su piel, como cuando una mosca se posa sobre su cuerpo, imaginémonos lo que sienten cuando les taladran la oreja para ponerles identificadores.

En libertad

Las vacas pueden llegar a vivir unos quince años (normalmente se las asesina al año de su nacimiento para obtener de ellas una carne más tierna). En libertad la mayoría disfruta estando tranquilas, cuidando y queriendo a los suyos, pastando en sus lugares favoritos y tomando el sol. Su vida puede parecernos aburrida a nosotros pero ellas disfrutan enormemente con estas actividades.

Cómo son estos animales pueden hacernos una idea de lo que padecen cuando son explotadas para beneficio humano. Cuando algunas de sus compañeras, familiares o hijos son llevadas al matadero (donde finalmente acabarán todas ellas), cuando se las recluye o maltrata, estos seres con intensas vidas emocionales e intelectuales sufren tanto como padeceríamos uno de nosotros al ser utilizados en contra de nuestra voluntad.

Sociables y preocupadas por los demás

Las vacas son animales sociables a quienes les gusta pasar su tiempo con otros individuos de su especie, tan diversas en personalidad y preferencias como cada uno de nosotros, algunas son timidas, otras aventureras y sociables, otras recelosas de los suyos... no olvides que cada vaca y cada ternero son individuos únicos e irrepetibles.

Cada vaca puede reconocer a más de cien individuos diferentes y eligen líderes de sus grupos basándose en la inteligencia de estos. Estudios de la Universidad de Bristol mostraron que las vacas tienen mejores amigas al igual que las humanos, que cuidan y lamen a quienes quieren o a aquellos con quienes tienen confianza. Cuando están alimentándose o descansando suelen sincronizarse entre ellas para hacerlo a la vez [15].

La relación entre la madres y la cría son especialmente fuertes, y empieza cuando la madre se aparta del grupo para dar a luz a su cría. Una vez nacida, la madre empieza a lamerla y con ello se va familiarizando con el olor de ésta. A las madres les gusta dormir junto a sus hijos, cuidarles y protegerles. Las vacas explotadas por su leche lloran durante días cuando son separadas de sus crías, muchas de ellas se separan de las demás durante semanas para estar solas y recuperarse del duro golpe que supone alejarse de sus bebés. Durante ese tiempo se mantienen aletargadas y tristes y no es raro ver cómo otras vacas del grupo tratan de acercarse a ella para animarla.

El sufrimiento que la separación de sus madres supone a las crías es comparable al que padecería un bebé humano al ser separada de su madre. Cuando son aislados, estos animales se estresan [16] y está demostrado que los toros criados por separado no alcanzan a desarrollar relaciones sociales normales con otros animales y a veces se vuelven agresivos.La memoria de las vacas y su aprendizaje

Las vacas son animales que pueden recordar acontecimientos durante un largo periodo de tiempo, recuerdan sus hogares y casi siempre encuentran sus sitios favoritos. Las vacas tienen una gran memoria espacial [17], pueden recordar rutas migarorias, lugares donde encontrar agua o las mejores zonas de pasto donde comer así como dónde dejaron a su ternero mientras pastaban.

Multitud de expertos en comportamiento animal aseguran que las complejas vidas sociales que establecen las vacas entre ellas y su memoria hacen que sean capaces de tener amistades durante toda su vida, así como enemistarse y mostrarse recelosas con aquellas vacas que les han tratado mal a ellas o les han hecho daño a algunos de los suyos. Las vacas también tienen la capacidad de preocuparse del futuro de lo que las ocurrirá a ellas, a sus familias y a sus crías, además aprenden como muchos otros animales a mantenerse alejadas de aquello que les puede causar dolor como las vallas electricas o los humanos.

Inteligencia

Las vacas disfrutan resolviendo problemas y les agrada encontrar soluciones a diferents problemas que se les pueda presentar. En un artículo sobre la inteligencia de las vacas un reportero escribe que "en un estudio algunas personas retaron a unas vacas a encontrar comida tras una puerta cerrada, el estudio mostró que que sus ondas celebrales y los latidos del corazón aumentaron cuando conseguían abrir la puerta". Tan llamativa es la inteligencia de algunas vacas que son comunes las historias de vacas que han utilizado su inteligencia para evitar la muerte, andar siete millas para reunirse con su ternero, o escapar de un matadero.

NOTA: Igualdad Animal reivindica el respeto hacia los demás animales por el hecho de que son capaces de sentir. Esta capacidad es la única característica relevante para que un individuo sea considerado moralmente y respetado dado que indica que se puede ver afectado por nuestros actos y tiene intereses propios. Las características a las que se hace mención en este artículo u otros lugares de la web GranjasDeEsclavos.com tienen como única finalidad informar sobre las peculiaridades de cada animal y comprender mejor cómo son y por tanto, de qué modo les perjudicamos con nuestras decisiones.

FUENTES
Cuando lloran los elefantes. Jeffrey M. Masson
Susan Mc Carthy
D.W. Bailey et al., “Association of Relative Food Availabilities and Locations by Cattle,” Journal of Range Management, Nov. 1989.
Stephanie Laland, Animal Angels: Amazing Acts of Love and Compassion, Conari Press
[1] Uetake, K. y Kudo, Y. (1994) Visual dominance over hearing in feed acquisition procedure of cattle. Applied Animal Behavior Science 42, 1-9.
[2] Thines, G. y Soffie, M. (1977) Preliminary experiments on color vision in cattle. British Veterinary Journal 133, 97-98.
[3] Darbrowska, B., Harmata, W. y Lenkiewiez, Z. (1981) Color perception in cows. Behavior Process 6, 1-10.
[4] Gilbert, B.J. y Arave, C.W. (1986) Ability of cattle to distinguish among different wavelengths of light. Journal of Dairy Science 69, 825-832.
[5] Arave, C.W. (1996) Assessing sensory capacity of animals using operant technology. Journal of Animal Sciences 74, 1996-2009.
[6] Smith, B. (1998) Moving’em: a Guide to Low Stress Animal Handling. Graziers Hui, Kamuela, Hawaii.
[7] Coulter, D.B. y Schmidt, G.M. (1993) Special senses 1: vision. En: Swenson, M.J. y Reece, W.O. (comps.) Dike’s Physiology of Domestic Animals. 11a. Edición. Comstock Publishing, Ithaca, Nueva York.
[8] Grandin, T. (1980a) Livestock behavior as related to handling facilities design. International Journal for the Study of Animal Problems 1, 33-52.
[9] LeDoux, J. (1996) The Emotional Brain. Simon and Schuster, Nueva York.
[10] Rogan, M.T. y LeDoux, J.E. (1996) Emotion: systems, cells and synaptic plasticity. Cell, 83, Cambridge, Massachusetts, pp. 369-475.
[11] Johnston, J.D. y Buckland, R.B. (1976) Response of male Holstein calves from seven sires to four management stresses as measured by plasma corticoid levels. Canadian Journal of Animal Science 56, 727-732.
[12] Ames, D.R. (1974) Sound stress and meat animals. En: Proceedings of the International Livestock Environment Symposium. SP-0174, American Society of Agricultural Engineers, St. Joseph, Michigan, p. 324.
[13] Heffner, R.S. y Heffner, H.E. (1983) Hearing in large mammals: horse (Equus caballus) and cattle (Bos taurus). Behavioral Neuroscience 97 (2), 299-309.
[14] Price, S., Sibley, R.M. y Davies, M.H. (1993) Effects of behavior and handling on heart rate in farmed red deer. Applied Animal Behavior Science 37, 111-123.
[15] Miller, K., and D. G. M. Wood-Gush. 1991. Some effects of housing on the social behaviour of dairy cows. Anim. Prod. 53:271-278. [16] Ewbank, R. (1968) The behavior of animals in restraint. En: Fox, M.W. (comp.) Abnormal Behavior in Animals. W.B. Saunders, Filadelfia, Pennsylvania. [17] Bailey, D. W., L. R. Rittenhouse, R. H. Hart and R. W. Richards. 1989. Characteristic of spatial memory in cattle. Appl. Anim. Behav. Sci. 23:331-340