Virgil Butler ha documentado el horrible trato a los pollos que presenció cada noche mientras trabajaba en el matadero de pollos de Tyson en Grannis, Arkansas desde 1997 hasta 2002. Su testimonio y las declaraciones resultaron en un artículo de portada de Los Angeles Times del 8 de Diciembre de 2003. "Una crónica de la planta de matanza". En la entrevista que presentamos a continuación, Virgil y su compañera, Laura Alexander, hablan sobre su relación con la industria del pollo, y de su relación mutua, y cómo esa relación influyó a Virgil para convertirse en, según sus propias palabras, "un trabajador de matadero que se hizo activista por los derechos animales". Virgil, por favor, describe tu trabajo en Tyson cuando conociste a Laura. Trabajaba en la parte trasera, donde colgaba pollos vivos en los ganchos y trabajaba en la planta de matanza. Era el colgador principal durante los últimos años, así que también era parte de mi trabajo enseñar a los recién contratados cómo colgar y matar a los pollos. En la zona de colgado, permanecía en línea con otros seis hombres donde cogíamos a los pollos vivos de la cinta y les colgábamos por sus patas boca abajo de los ganchos de metal. La línea va a una velocidad de entre 182 y 186 aves por minuto, así que un colgador debe ser capaz de colgar entre 26 y 30 aves por minuto. Como colgador principal, también era mi trabajo llenar los ganchos vacíos que los recién contratados dejaran. Pasaba tanto tiempo llenando los ganchos vacíos y las aves colgadas de una sola pata, que no tenía mucho tiempo de entrenar a nadie a hacer nada.

Algunas noches trabajaba en la zona de matanza. El matarife corta la garganta de los pollos que la máquina no ha cortado. Estás ahí con un cuchillo muy afilado de 6 pulgadas y cogiendo a tantas aves como puedes de las que ha fallado la máquina porque aquellos que pierdes van vivos directamente hacia la escaldadora. Tienes que cortar tanto la arteria carótida como la vena yugular para que el pollo muera y se desangre antes de llegar a la escaldadora. Esto requiere bastante habilidad e implica cierto riesgo. Es el trabajo más peligroso de ese departamento. Todos los accidentes que vi en todo el tiempo que trabajé en Tyson excepto uno, tuvieron lugar en la zona de matanza debido a que el matarife tenía que cortar la garganta a un ave colgada de una pata. Algunos de esos accidentes me sucedieron a mi. Tengo cicatrices por todas mis manos de trabajar en la planta de matanza.

La planta de matanza era peor que la zona de colgado. Realmente te afecta a la mente cuando estáis ahí entre toda esa sangre, matando tantas veces, una y otra vez de nuevo. La sangre puede llegar a ser tan profunda como para pasar por encima de unas botas de goma de 9 pulgadas. He visto coágulos de sangre tan grandes que requerían que tres hombres grandes los moviesen. Tienes que pisotearlos para partirlos y hacer que se vayan por el desagüe. Eso puede suceder en tan sólo dos horas y media. Llenábamos un tanque de diésel de camión con sangre cada noche en un sólo turno. De hecho he tenido que quitarme los coágulos de sangre de mis ojos. Trabajar como un matarife era lo que más odiaba. Dado que era bueno en ello, era a donde me enviaban la mayor parte del tiempo.
¿Cómo afectó a tu actitud hacia tu trabajo el conocer a Laura? ¿Qué sucedió y por qué? Mi actitud cambió de tal modo como para hacer que no quisiese ir a trabajar más. Empecé a encontrar excusas para no ir. Me ponía enfermo por ello, incluso literalmente. Estaba constantemente poniéndome enfermo durante el último año. Y empecé a sentirme avergonzado. No quería que Laura supiese lo que hacía, los detalles de ello. Le dije a todos mis compañeros de trabajo que no hablasen de nada de lo que sucedía allí delante de ella. Laura se preocupa tanto por los animales -por todos los animales- que simplemente sabía que se horrorizaría al saber de lo que yo era parte. En nuestro forum, Laura, mencionaste tus sentimientos sobre la primera vez que acompañaste a Virgil a la planta del matadero. Por favor, háblanos sobre esos sentimientos y sobre el impacto que tuvieron en ti y en tu relación con Virgil. Había estado en la planta antes, pero sólo en el aparcamiento. Incluso allí, podías sentir que había algo malo en el aire . Pero una vez bajamos a recoger uno de los cheques de Virgil de cuando había estado de baja laboral. Estaba justo antes de que el turno cambiase, así que la planta no estaba funcionando todavía. Le pedí a Virgil que me llevase a la zona de colgado donde trabajaba para poder ver por mí misma cómo eran.

Sabes, me había preparado para sentirme asqueada, triste e incómoda, pero nada podría haberme preparado para el modo en que me sentí cuando lo vi. Es bastante difícil de expresar en palabras, pero era como esta corriente - este muro- de energía negativa, golpeándome en la cara cuando abrí aquella puerta. La única cosa con la que puedo intentar compararlo habría sido el sentimiento que tienes en lugares como hospitales y cárceles, donde hay sufrimiento y muerte, temor y miedo. ¿Sabes a lo que me refiero? Bueno, toma ese sentimiento y auméntalo al menos 10 veces y puede que tengas un indicio de lo que sentí en la entrada de aquella habitación aquel día. No podría haberme ido suficientemente rápido.

Hablé sobre ello durante todo el camino a casa en el camión. No me di cuenta entonces, pero lo recuerdo ahora: Virgil se había sentado en el asiento de pasajeros con su cabeza baja, escuchándome echar todo esto mientras bajábamos la carretera. Estaba tan furiosa y hablaba alto sobre ello. Después averigüé gracias a él que aquella había sido la noche en que supo que no podría hacer más ese trabajo. Que estaba terriblemente avergonzado por lo que hizo. Las cosas se volvieron un poco complicadas después de esto durante bastante tiempo, casi como si él estuviese intentando que yo le rechazase y no quisiese tener nada que ver con él de nuevo.

Por supuesto, ese comportamiento tuvo el efecto opuesto en mi. Todo lo que hizo fue hacerme sentir peor por él y comprender más sobre lo que le había hecho sentirse tan atormentado en primer lugar. Y eso me hizo estar más determinada a ver a través de ello y tratar de ayudarle a curarse. Fue tan angustioso pensar que se había sometido a sí mismo a esa vida durante tanto tiempo, y pensar que él creía que aquello era todo en lo que él era bueno, todo lo que podría hacer, y que estaba atormentado. Mi corazón salió por él. Finalmente nos acercó aún más. Y esa cercanía le permitió finalmente contármelo, y luego al mundo. Podría decir que Virgil no había sido realmente una mala persona, no en el fondo. Él estaba simplemente perdido.
Virgil, una de las cosas más poderosas que describes en tus artículos es el hacer contacto ocular con los pollos en la línea de matanza y verles aterrorizados. ¿Cuándo empezaste a conectar con los pollos de ese modo? ¿Hubo un momento en que no les "veías", pero de repente sí? ¿Hubo un momento en que viste su sufrimiento y no te importó, pero de repente empezó a importarte? ¿Qué pasó? Sentí esa conexión desde la primera noche que maté. Esa fue la parte que hizo que el trabajo fuese tan duro para mi. Simplemente suprimí cómo me sentía porque habría sido una opinión impopular entre el resto de trabajadores. Lo que sucedió fue que este sentimiento siguió creciendo y yendo a peor. En el momento en que Laura apareció, ya estaba muy a disgusto, pero Laura me ayudó finalmente a tomar el paso de alejarme definitivamente haciéndolo público. Sabía que cuando hiciese eso ya no podría nunca volver atrás. Y eso es parte de por qué lo hice público. Para estar seguro de que nunca tendría esa opción de nuevo.

También, una vez entré en contacto con toda esa otra gente que se preocupaban tan profundamente por los animales, sentí que hubiera estado mal por mi parte no participar y ayudar haciendo mi parte, especialmente dado que yo era responsable de tanto sufrimiento contra el que estaban luchando. Ha sido un buen modo para mí de atravesar la culpabilidad que he acumulado durante tantos años, especialmente dado que siempre supe que el trabajo que estaba haciendo estaba mal y seguía justificando mis acciones y continuaba haciéndolo.
¿Es tu cambio de corazón inusual o único en tu opinión, un "incidente aislado" por decirlo así? ¿O crees que hay muchos trabajadores de mataderos con sentimientos similares de compasión que están simplemente enterrados? Si es así, ¿por qué? ¿y qué podría hacerse para sacar esta compasión enterrada? Mis sentimientos no son tan únicos, no lo creo. Puede que haya sido uno de los primeros en salir adelante, pero dudo que vaya a ser el último. Puedo ver que otros salgan también en el futuro. He hablado con una pareja que quiere hacerlo. La cuestión principal que mantiene en silencio a la mayoría de trabajadores es saber que sufrirán lo mismo que yo en no ser capaces de encontrar trabajo y tener a otros todavía conectados con Tyson les rehuyesen. No conozco a ni una sola persona con la que haya hablado allí a la que le guste el trabajo. Están allí porque sienten que no tienen elección. Si tuviesen algo mejor en lo que trabajar ellos lo dejarían en un latido de corazón. Laura y Virgil, sois un equipo, ¿verdad? Por favor, habladnos de vuestro activismo. ¿Qué estáis haciendo ahora y cuáles son vuestros planes? Somos un equipo. Lo hacemos todo juntos. Todo. Ya éramos activos en cuestiones medioambientales antes de que nada sobre los derechos animales empezase. Y estábamos ya explorando un camino no materialista y tratábamos de ser ciudadanos responsables del planeta, reciclando y no siendo consumistas. Los derechos animales hacen que todo encaje. Por supuesto, cambiamos nuestra dieta. No podríamos criticar de un modo creíble las prácticas contra las que estábamos protestando si todavía estuviésemos consumiendo los productos de esas prácticas. Simplemente no podríamos mirar a un trozo de carne de nuevo sin ver la cara triste y torturada a la que estuvo unido en algún momento del pasado.

Por ahora, intentamos terminar de escribir el primer libro de Virgil, la historia de su transformación de matarife a persona dedicada a salvar animales, y continuar dando conferencias en un esfuerzo de hacer que la gente sea más consciente de las consecuencias de las elecciones que toman cada día. Si la gente empezase a darse cuenta de que han sido mentidos por la industria de la carne de aves y del gobierno, y que todas las cosas horribles que hemos descrito no son casos aislados en modo alguno, esperamos que cuestionarán el efecto que tienen sus acciones en el mundo que les rodea, especialmente en las inocentes criaturas que lo comparten con nosotros. Esperamos que la gente se nos una en cambiar sus vidas.